La UNL retomó las diferentes prácticas extensionistas en el territorio. Se dio inicio a los proyectos aprobados en la última convocatoria. Además, se encuentra abierta la inscripción para participar del programa de voluntariado.
En tiempos de emergencia sanitaria, la extensión universitaria se vio interpelada a pensar estrategias para sostener y profundizar su trabajo junto a la comunidad, aunque modificando las tareas para adaptarse y respetar los requerimientos de la coyuntura.
Frente a las medidas de restricción, el desafío fue crear nuevos encuentros y mantener los vínculos desarrollando nuevas prácticas.
“Los proyectos son una propuesta transformadora, de cambio, es un aporte de la Universidad para brindar abordar soluciones a los problemas de la sociedad, en un trabajo junto con la comunidad y aportando a los procesos de enseñanza y aprendizaje de nuestros estudiantes” explicó Lucila Reyna, secretaria de Extensión.

Se encuentra abierta hasta el 21 de mayo, la convocatoria a Voluntariado UNL. Se invita a estudiantes de todas las carreras de la UNL a sumarse a las acciones y propuestas de quince proyectos de extensión.
“El programa de voluntariado en un dispositivo de gestión que habilita a la participación de toda la comunidad universitaria pero fundamentalmente de las y los estudiantes recuperando en las prácticas voluntarias no sólo su faz solidaria, sino también la dimensión educativa y pedagógica” remarcó Reyna, y destacó que “los programas y proyectos de extensión son espacios que por sus características contemplan el trabajo interdisciplinario, el abordaje de diversos campos de conocimientos y el vínculo con la comunidad, cuestiones que sin dudas tendrán impacto en la formación profesional”.
