Decenas de restos fósiles de gliptodontes y de los antepasados prehistóricos del elefante y el caballo que habitaron hace más de 10 mil años, fueron hallados en el río Salado, a la altura de Esperanza, luego de una bajante de ese curso de agua debido a la sequía que afecta a la región.
Impactado por el descubrimiento, el hombre decidió volver a la zona al día siguiente para recolectar los más restos, de los que se contaban vértebras, fémures y fósiles de lo que sería el caparazón de un gliptodonte, una especie pariente a los armadillos que habitaban la provincia hace miles de años, entre otros.
Posteriormente, los restos fueron entregados al Museo de Ciencias Naturales “Ángel Gallardo” de la ciudad de Rosario que los derivó al equipo de antropología y paleontología para que continúen con la investigación.

No es la primera vez que una bajante del río permite hallar restos prehistóricos; ya en el 2018, tras las inundaciones del 2017 que afectaron el territorio bonaerense, aparecieron en la costa restos de maxilares, colmillos, fémures, cráneos y una gran cantidad de restos de la megafauna que habitó allí.
