Un gabinete a la medida de los 90 – Los PROntuarios de Miguel

Entre los profesionales que asesoran al PRO está un ingeniero que defendió a Aguas Provinciales en tiempos de privatización y un empresario sospechado de favorecer a un holding amigo en una licitación. También, un jurista cuestionado por su conducta, un ex funcionario de la dictadura y un hombre que pasó por las gestiones de Vernet, Reviglio y Menem.En más de una oportunidad Miguel Del Sel indicó que está rodeado de un grupo de profesionales de “lujo” que lo asesoran en todos los temas. Lo que no dijo el candidato a gobernador del macrismo es que varios de sus colaboradores tienen un pasado difícil de digerir, desde vinculaciones con la dictadura a grupos económicos concentrados. “Son personas extraordinarias, que se han puesto la camiseta no solo del PRO sino también del cambio, del deseo de vivir mejor”, evaluó el dirigente.
Uno de los asesores macristas que más llamaron la atención es Sergio Grossman, a quien Del Sel lo quiere como su ministro de Infraestructura. El ingeniero rosarino fue gerente de Aguas Provinciales SA cuando ésta estuvo privatizada y en 2005 quedó a cargo de la negociación con el Estado para actualizar tarifas por un 60 por ciento. O sea, un reciente defensor del Grupo Suez (también socios en Litoral Gas) ahora podría ser el encargado de las obras públicas en la provincia.
El diario El Litoral del 8 de abril de 2005 dijo sobre una reunión entre Grossman y el entonces ministro de Servicios y Obras Públicas, Alberto Hammerly, que para no llegar a la ruptura del contrato la base de la discusión que plantearía Aguas era exigir al gobierno una mejora de ingresos a la empresa del 60 por ciento. La empresa se estatizó y el Grupo Suez inició una demanda contra la provincia ante el Centro Internacional de Arreglos de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi). El grupo inversor multinacional reclama 180 millones de dólares.
Por otra parte, el 16 de diciembre del año pasado en Rosario, Miguel Torres del Sel presentó a su futuro gabinete en caso de llegar a la gobernación en 2015. A sus colaboradores calificó como “un grupo importante de gente de bien” y remarcó que unos 400 profesionales conforman ese núcleo duro que tratará de dar volumen político y propuestas (aún poco conocidas) al macrismo santafesino.
De aquel encuentro, surgió que Luciano Laspina (diputado nacional que reemplazó a Miguel Del Sel) será su ministro de Economía; Sergio Grossman, de Infraestructura; Jorge Galíndez, de Salud; Damián Specter, de Desarrollo Económico; y los juristas Rodolfo Alvarado Velloso y Roberto Vázquez Ferreyra en Justicia. También mencionó que Miguel Sedoff será su ministro de Educación y que el ex ministro de la dictadura y de Carlos Reutemann, Juan Carlos Mercier, será uno de sus principales asesores.
No lo dijo, pero se sabe que un ex funcionario de Vernet, de Reviglio y de Menem es el encargado de articular acuerdos con los distintos sectores políticos que acompañan al PRO en estos comicios. Se trata de Álvaro González (hace unos años imputado en la Justicia federal junto a Alberto Maguid –la causa nunca avanzó–), al que algunos dirigentes del macrismo local lo llaman el “monje negro” de Mauricio Macri en Santa Fe.
Pasado, presente y ¿futuro?
En 2012 salió a la luz una denuncia sobre una supuesta licitación trucha por la que el PRO gastó seis millones de pesos para realizar un congreso en el Hilton de la ciudad de Buenos Aires, y el apuntado fue Damián Specter. Según medios de comunicación porteños, el único oferente fue el empresario inmobiliario Silvano Geler, que obtuvo la adjudicación en tiempo récord. Tanto el funcionario de Macri como el empresario tendrían una estrecha vinculación porque ambos son oriundos de Rosario.
Otro dirigente que viene precedido de polémica es el jurista Roberto Vázquez Ferreyra, que de acuerdo a los dichos de Miguel Torres del Sel estará en el Ministerio de Justicia junto a Rodolfo Alvarado Velloso. Precisamente, el primero de ellos en 1998 dejó su cargo en los Tribunales provinciales contrariado porque “la carrera judicial depende del humor político de turno”.
En abril de 2003 quiso volver a los Tribunales como vocal de la Cámara Federal de Rosario. Su postulación provocó la reacción de la comunidad judicial, que recordó que Vázquez Ferreyra dejó la Justicia para irse a un estudio que ganó un pleito con su sentencia y fue señalado como uno de los pocos magistrados que ostenta una sanción por su actuación en un remate. A su vez, en el ámbito privado su paso no fue menos conflictivo.
Un ex socio suyo, el abogado Eduardo Scarpello, lo demandó penalmente por administración fraudulenta y lo criticó (en una nota publicada por el diario La Capital) por sus “dudosos méritos técnicos”. No obstante, lo que más retumba en sus antecedentes es que un día antes de dejar su cargo de juez civil y comercial de la 6ª nominación firmó una sentencia que favoreció al estudio donde desde el día siguiente fue a prestar sus servicios profesionales como abogado.
En tanto, Miguel Sedoff hizo su aparición en la escena pública con mucho ruido. Del Sel anunció que lo quiere de ministro de Educación, y entre las propuestas que esbozó figura una que tiene por objeto mejorar el salario de los docentes según su capacitación. “Se busca introducir una variable externa a la conformación del sueldo para planchar la escala salarial”, dijo Sadop Rosario y Amsafé también salió con los tapones de punta.
Sedoff es el actual representante legal del Instituto TEC en Rosario, una institución que el año pasado fue noticia cuando su dueño (Julio De Hoop) despidió a un grupo de profesores por afiliarse al Sadop y reclamar se les paguen salarios y vacaciones, entre otras deudas pendientes. Otro de los actuales integrantes de los equipos educativos del PRO, Claudio Murcilli, defendió la gestión del ex ministro de la dictadura, Ricardo Bruera, con quien compartía su trabajo en el Colegio Rosario. Y hay más dirigentes de Miguel Del Sel cuestionados por incumplimientos laborales en sus instituciones.