El Gobierno de la provincia de Santa Fe ratificó que la principal causa de muerte de peces en la cuenca del río Salado, que se visibilizó el mes pasado, se debió al fenómeno denominado “hipoxia” y no por la contaminación producto de la presencia en las aguas de herbicidas (glifosato), plaguicidas, insecticidas y metales pesados (arsénico), que, si bien sí fueron detectados en los análisis, están muy por debajo de los valores máximos establecidos por ley.

De esta forma, convalidó un informe presentado el pasado 24 de diciembre tras la aparición de peces muertos que fue visible en el Salado desde los pasos carreteros de Santo Tomé y la ruta 70.
“La hipoxia es un fenómeno que se puede dar tanto en verano como en invierno y que se potencia por las condiciones hidrométricas (bajante) y climáticas”, explicó Gaspar Borra, subsecretario de Recursos Naturales de la provincia de Santa Fe.
