El ejemplar fue hallado cuando era muy joven, por lo que “hubo que enseñarle desde cero” cómo comportarse en su hábitat natural, informó este domingo la fundación Temaikén.
El aguará guazú, (zorro grande en guaraní), es el mayor cánido de América del Sur, donde extiende su hábitat entre Argentina, Paraguay, Bolivia y Perú.
Es una especie que solo habita en algunas regiones de Sudámerica y que en la Argentina se encuentra amenazada por la acción humana que degrada su hábitat o lo tiene como presa de caza.

El desafío para los especialistas del equipo interdisciplinario del Centro de Recuperación de Especies Temaikén (CRET) de Escobar en Buenos Aires y el Centro de Rescate e Interpretación de Fauna La Esmeralda en Santa Fe, era rehabilitar al animal ayudándolo a desarrollar “desde cero” las habilidades de supervivencia de la especie.
