El viernes será la jornada de transición hacia un nuevo escenario meteorológico. La entrada de aire frío está pactada para la tarde, por lo que la mañana seguirá mostrando valores templados en un amanecer inestable, con una temperatura desde 20°C y cielo cubierto y viento fuerte desde el noroeste, que hasta podría llegar a sentirse agradable por el calor imperante.
Estaremos expuestos a alguna precipitación débil hasta las primeras horas de la tarde cuando rote la veleta y anuncie la tan mentada irrupción polar.
A partir de ese momento podríamos esperar una fortificación de las precipitaciones con posibilidad de chaparrones hasta el atardecer. Serán las primeras horas de aire antártico, pero alcanzarán para que la temperatura se repliegue hasta 18°C.
Luego comenzará el derrumbe térmico con la particularidad de que la temperatura mínima se dará por la noche y la máxima por la mañana.
No hay previsión de lluvias para los que tengan algo en la agenda nocturna, aunque deberán abrigarse mucho los que quieran salir.
