Tras el levantamiento del cierre a la exportación y las lluvias recientes, esperan un alto ingreso de divisas por el maíz.

La campaña de maíz de la presente campaña afrontó situaciones que tuvieron en vilo a los productores: primero, falta de precipitaciones con las perspectivas de una Niña débil que se afianzó; luego, el momento económico del país, agravado por la pandemia y versiones de aumento de retenciones.

En pleno desarrollo de la siembra, el Gobierno anunció el cierre de las exportaciones de maíz. Luego de corroborarse que habrá cereal suficiente para abastecer el mercado interno hasta el ingreso de la cosecha de la actual campaña, la cartera agrícola dejó sin efecto el cepo a las ventas al exterior.

En el este de Córdoba, proyecta rendimientos de 80 a 90 quintales por hectárea. En el centro y sur de Santa Fe, estiman rindes de 100 a 130 quintales por hectárea.

En septiembre de 2020 se registró un evento de precipitaciones que dejó entre 15 a 50 milímetros en la zona núcleo que impulsó la siembra, con un contexto de precios internacionales que también reflejaban mejoras importantes.

las zonas afectadas por la situación climática adversa es el este de Córdoba, especialmente en el distrito de Noetinger, donde la cosecha comenzará en los primeros días de marzo y los rendimientos proyectados son de un 10 a 20 por ciento por debajo de lo normal, es decir unos 80 a 90 quintales por hectárea.

Todo lo contrario sucede en el centro y sur de Santa Fe, donde las estimaciones de rendimientos de 100 a 130 quintales por hectárea.