Las autoridades buscan a toda prisa un sumergible comercial que desapareció este domingo en la mañana, en medio de una expedición en la que cinco personas se disponían a observar los restos hundidos del Titanic.
La cápsula se sumergió para llegar hasta los restos del legendario Titanic, asentados sobre el suelo marino a unos 3.800 metros de profundidad. Una inmersión completa hasta el naufragio, incluido el descenso y el ascenso, dura ocho horas en total.

El submarino en sí es extremadamente estrecho, mide solo 670 cm x 280 cm x 250 cm. Y aunque es más grande que otros sumergibles, los pasajeros deben sentarse en el piso y apenas tienen espacio para moverse.
Pero la tripulación de la nave Titán, perteneciente a la empresa OceanGate, perdió contacto con la base 1 hora y 45 minutos tras sumergirse en el mar, según informó la Guardia Costera de Estados Unidos.
Este cuerpo, en conjunto con fuerzas canadienses, intentan localizar la nave, que tenía reservas de oxígeno para 96 horas en caso de emergencia.
OceanGate cobra US$250.000 por persona para su expedición de ocho días que parte de Canadá para ver los restos del famoso naufragio.
Pero antes de lograrlo, deben firmar un documento en el que se hacen responsable de los peligros que conlleva realizar un viaje en una nave experimental como el sumergible Titán en el fondo del océano Atlántico.
