Sully y el Río Hudson: cómo fue el histórico amerizaje que inspiro el film

Sully nació el 23 de enero de 1951 en Denison, Texas. Hijo de un odontólogo y una maestra de nivel primario, desde muy pequeño se sintió atraído por los aviones. A los 16 años aprendió a volar con un Aeronca Champion DC7 y, un año después, obtuvo su Private Pilot Licence (Airplane), o PPL (A), que es la Licencia de Piloto Privado de Avión.

Entre 1969 y 1973 cursó sus estudios secundarios en la Academia de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos, en Colorado Springs, donde se convirtió en piloto de planeador y, luego, en instructor.

El film que protagoniza Tom Hanks, de 2016, cuenta el hecho con detalles psicológicos.

Este último año dejó la Fuerza Aérea –en la que alcanzó la jerarquía de capitán– e ingresó a US Airways. Es decir, cambió la aviación militar por la comercial.

Todo transcurría con normalidad hasta que, a las 15.27, en pleno ascenso, aproximadamente a 7,2 kilómetros al nornoroeste del aeropuerto de salida y, a 2818 pies (857 metros) de altura, el avión impactó contra una bandada de gansos canadienses, cuyas consecuencias fueron catastróficas.

Dos ferris junto con otras embarcaciones, más al trabajo en conjunto de casi 140 bomberos, policías, buzos y helicópteros, permitieron rescatar a todos los pasajeros.

Con absoluta frialdad y enorme profesionalismo, nunca perdió la calma en una situación extremadamente compleja, y realizó un planeo controlado de una aeronave que pesaba más de 70 toneladas.

Así, a las 15.31, el avión acuatizó sobre el Hudson a unos 125 nudos (unos 232 km/h), y a la altura de la 50th Street de Manhattan.

Sullenberger volvió a volar ocho meses y 16 días atrás cuando habían, completando la ruta que fue interrumpida por una bandada de gansos.

No se perdió ninguna vida y, excepto una fractura en una pierna que sufrió Doreen Welsh, una de las TCP (Tripulante de Cabina de Pasajeros, o azafata), y cuatro pasajeros que fueron atendidos por hipotermia, otras 78 personas solo sufrieron heridas leves.