Se cumplen 75 años de la ejecución de Mussolini por los partisanos

El 28 de abril de 1945, 16 horas y 10 minutos, Benito Mussolini y su amante Clara Petacci son capturados y ejecutados por un comando de partisanos comunistas en Giulino di Mezzegra, región de Como, pequeña localidad del norte de Italia próxima a la frontera con Suiza.

El hombre que había acabado con la democracia en Italia, que se alió con Hitler, que contribuyó al exterminio de los judíos y condujo a su país a la derrota en la II Guerra Mundial, tuvo un castigo acorde a sus desmanes.

Al día siguiente de la ejecución, los cuerpos sin vida de Mussolini, el de su amante y otros cadáveres, son expuestos y profanados en una gasolinera de la plaza de Loreto, en el centro de Milán. Fueron colgados boca abajo, en una imagen que pasó a la historia.Fue una venganza brutal en respuesta a años de represión y muerte, que quedó en el recuerdo popular y que pasó a los libros de historia.

Los cuerpos sin vida, de Mussolini, el de su amante y varios presos mas, fueron colgados boca abajo y exhibidos durante dos días, en la plaza de Loreto, en el centro de Milán.

Benito Mussolini gobernó Italia bajo un régimen despótico, por más de 20 años; junto a sus “camisas negras” lanzó una implacable persecución contra todo tipo de oposición. Fue prohibida toda actividad política que no avalara al régimen y reinó una rígida censura de la prensa.

Los sueños expansionistas de Mussolini lo llevaron a ocupar Etiopía en 1935, a enviar tropas en apoyo del general Francisco Franco, quien se había levantado en armas contra la República española, y casi naturalmente en 1936 a la alianza con aquel cabo austríaco al que gustaba llamar “mi mejor alumno”; Adolf Hitler.

Con la ejecución de Mussolini, los partisanos se vengaban de dos decenios de tiranía fascista y cinco años de guerra mundial que se prolongaría aún varios meses. Un cruento enfrentamiento que había costado a Italia más de 400.000 muertos.