San Expedito: quién fue y por qué se celebra hoy, 19 de abril?

De todos los santos que veneran los católicos de América y Europa, San Expedito es una de las figuras mas convocantes y hoy, 19 de abril, es su día .

Expedito era un militar que formó parte del ejército romano, entre los siglos lll y lV, sirviendo al emperador Diocleciano, con el que no tenía una buena relación.

Previo a su conversión al catolicismo, Expedito persuadió al ejército romano, de procar el derrocamiento del emperador.

Con la conspiración en el ambiente, Diocleciano decide ponerlo a prueba; lo nombró jefe las legiones romanas. En otras palabras, Expedito controlaba al ejército más poderoso del mundo y rendía cuentas directamente al emperador.

Su actividad bélica incluyó defender Europa de la invasión Bárbara y combatir contra los turcos.

Los relatos de la fe católica, cargados de simbolismos e imágenes, cuentan que minutos antes de su conversión de fe, a Expedito se le apareció el demonio en forma de cuevo, para persuadir su decisión.

El cuervo, según los relatos, graznaba la palabra “Cras” que en latín significa “Mañana”. Expedito furioso apostó al cuevo mientras gritaba “Hodie”. Que significa “Hoy”. Por esto de no retrasar su decisión se lo consideró el patrono de las causas urgentes.

Expedito aplasta al cuevo convencido de su decisión, pasando a la historia como el Santo de las causas urgentes.

Lo cierto es que una vez que adoptó la fe cristiana, Expedito comenzó a predicarla entre sus compañeros de tropa y este adoctrinamiento religioso molestó al emperador.

Apenas recibió en rumor, Diocleciano ordenó que le cortaran la cabeza a Expedito, quien ya se había ganado la desaprobación de sus propios compatriotas romanos.

Finalamente, Expedito fue decapitado un 19 de abril del año 303, en la ciudad de Melitene.

San Expedito no figura en el “Martirologo Romano”, que es el libro donde figuran todos los santos y mártires reconocidos por la Iglesia católica. Pero la gente lo ama.

Oración a San Expedito

“Mi San Expedito de las causas justas y urgentes, intercede por mí junto a Nuestro Señor Jesucristo, para que venga en mi socorro en esta hora de aflicción y desesperanza.

Mi San Expedito tú que eres el Santo guerrero. Tú que eres el Santo de los afligidos. Tú que eres el Santo de los desesperados. Tú que eres el Santo de las causas urgentes, protégeme, ayúdame, otorgándome: fuerza, coraje y serenidad. ¡Atiende mi pedido! (En esta parte se debe realizar el pedido).

Mi San Expedito, ayúdame a superar estas horas difíciles, protégeme de todos los que puedan perjudicarme, protege a mi familia, atiende mi pedido con urgencia. Devuélveme la Paz y la tranquilidad.

¡Mi San Expedito! Estaré agradecido por el resto de mi vida y propagaré tu nombre a todos los que tienen Fe.

Muchas Gracias”.