La vandalización de ocho barriles con más de 600 litros de cerveza que habían sido depositados en el fondo del mar, dentro de un buque hundido, para esta original maceración, como parte de una campaña solidaria que beneficiaría al Museo de Ciencias Naturales de Mar del Plata.
Las barricas de roble, cada una con unos 80 litros de cerveza, estaban divididas en dos jaulas metálicas, cerradas con tornillos y zunchos.
“Como no pudieron cortar las cadenas sacaron las tuercas y soltaron los barriles”, explicó Brelles.

Cuando se realizó el operativo para sumergir estas bebidas, a las que les restaba un proceso final para su comercialización al público, se requirió del apoyo de remolcadores y de la asistencia de varios buzos que trabajaron en una labor controlada.
La cerveza quedó en guarda, asegurada sobre la superestructura de la cubierta de este barco que está en la zona conocida como La Restinga, varios kilómetros aguas adentro.
El hecho fue descubierto cuando comenzaron los trabajos para la extracción de los barriles.
