La cuenca baja del río Salado recibe aguas residuales de actividades agrícolas, industriales y domésticas, lo que genera que científicos hayan encontrado altos niveles de contaminación por metales y agroquímicos.
Esto afecta a toda la vida relacionada con ese curso de agua, con las larvas de determinados anfibios y los peces como algunas de las especies más perjudicadas.
En cuanto a los efectos de la contaminación en las larvas de anfibios, los científicos detectaron que causan mortalidad y disminuyen sus tasas de crecimiento y supervivencia.
La investigación es fruto de un trabajo multidisciplinar con las investigadoras de la Unsam Julieta Peluso y Carolina Aronzon, mientras que el análisis de los pesticidas estuvo a cargo de Virginia Aparicio del Inta Balcarce, una referente en el tema.
Para profundizar sobre el grado de contaminación de este curso de agua, los científicos evaluaron la calidad de tres sitios de muestreo: el estero Cululú y el río a la altura de la ciudad de Esperanza y de la ciudad de Santo Tomé.
El paper científico puntualiza que la expansión de las áreas urbanas, agrícolas e industriales alrededor de los ríos “es una preocupación mundial” y América del Sur no es la excepción a eso, ya que es una región en la cual tanto los bosques nativos como los humedales han sido alterados y han perdido grandes superficies, por presión de esos sectores económicos y productivos.
Asimismo, los cultivos transgénicos como la soja, aumentaron la dependencia de los pesticidas químicos y se convirtieron en uno de los desafíos más apremiantes para el mundo” explica el documento.

La cuenca baja del Salado, afluente del río Paraná medio, atraviesa regiones industriales, agrícolas y urbanas del norte argentino y ya existen estudios previos en aguas y sedimentos de esta cuenca que determinaron la presencia de metales como cromo, cobre, hierro y manganeso y de plaguicidas como el glifosato, atrazina y 2,4-D.
Según explica la investigación, el índice de calidad del agua “mostró una calidad marginal para todos los sitios”, influenciado principalmente por bajos niveles de oxígeno disuelto y altos niveles de sólidos suspendidos totales.
Según puntualizaron los especialistas en su trabajo de investigación “la actividad agrícola es la principal fuente de contaminación” por el uso masivo de plaguicidas, que luego de su aplicación en las zonas agrícolas “son transportados hasta los ecosistemas acuáticos” donde terminan afectando su calidad.
