¿Cuáles son, verdaderamente, los lugares en los que hay más riesgo de contagiarse el virus Covid-19 en plena suba de casos? LA NACION consultó a distintos especialistas y resultó que sí es posible establecer un ranking de mayores y menores peligros.
De hecho, la Sociedad Argentina de Infectología (SADI) elaboró un listado orientativo de los lugares o actividades que conllevan mayores peligros, en base al entrecruzamiento de distintas variables, como el nivel de ocupación; esto es si hay mucha gente o poca en función de la capacidad del lugar.

Aquí el riesgo es altísimo. Marchas, manifestaciones, encuentros populares, fiestas clandestinas y fiestas de fin de año fueron según los expertos los focos de la propagación del virus hasta llegar a un escenario de rebrote o de segunda ola. ¿La razón? “No existe la distancia social, se usa poco el barbijo y la gente se relaja con el argumento de que están al aire libre.
Sin embargo, es un entorno en el que se comparten los vasos o el mate, se canta y se grita y las expresiones físicas de afecto están a la orden del día, muchas veces potenciadas por el alcohol”, dice Elena Obieta, infectóloga de la SADI.

Pasar varias horas dentro de un bar o boliche sube las chances de contagiarse. El aforo sugerido es del 30 %, aunque en la ciudad hay muchos espacios con superficies acotadas, que suelen elevar la capacidad máxima, sobre todo los fines de semana. La combinación entre una ocupación alta y la ausencia de barbijo o tapabocas durante la estadía puede ser explosiva en un espacio cerrado, porque la ventilación es mala, basada en aires acondicionados, y el tiempo de permanencia prolongado.

Los encuentros a puertas cerradas, que crecen cuando aumentan las restricciones, son focos altamente propagadores si se reúnen más de cinco o seis personas que no conviven, por un tiempo prolongado y donde no hay buena ventilación. Además, la gente se saca el barbijo y la distancia desaparece. En la mayoría de los casos, hay besos y abrazos.

La forma segura de salir a comer es en el exterior, con barbijo que se saca sólo cuando llegan los platos a la mesa y por tiempo limitado. En cambio, ir a un restaurante y sentarse adentro, sacarse el barbijo y extender la sobremesa son las peores decisiones, sobre todo si el lugar está bastante concurrido.

A contramano de lo que uno podría imaginar, los hospitales no son los lugares más riesgosos, porque son uno de los sitios donde la gente cumple con los protocolos a rajatabla, tanto el personal médico como los pacientes. Por supuesto que presentan un peligro porque allí concurren las personas con síntomas o las que van a hisoparse, y aunque la circulación está bien delimitada por protocolos, siempre es un lugar de alta circulación del virus.
