Especialistas hablan de una mayor demanda, por una actividad económica creciente, y a la vez una menor oferta.
Segun indicaron, la demanda de gasoil venía creciendo al 12% y ello provocó que las petroleras se encuentren “bajo presión”, ya que tienen que importar una parte de ese producto.
Casi un tercio del gasoil que se consume en el país es importado, y la compra afuera se tornó complicada, por faltante o por precio muy alto, a causa del conflicto en Ucrania.
Mientras YPF destacó que viene con una reducción de la demanda del 2%, el canal minorista, es decir, las estaciones de servicio, está colapsado, con un 12% más de demanda que de costumbre.
Para el presidente de la Federación Argentina de Entidades Empresarias del Autotransporte de Cargas algunos expendedores, aprovechando la alta demanda, “ven la oportunidad y venden gasoil a entre $180 y $200 por litro”.
Mientras tanto, los precios de los productos energéticos vuelan: los combustibles subieron más de 50% en algunos países, y la Argentina importa un tercio del GNL que consume.
