La gran diferencia de costos entre la nafta y el gas natural comprimido es determinante aseguraron desde los talleres consultados. Hoy son muchos los autos de alta gama se suman a este sistema.
Desde que el sistema de combustible conocido como GNC (Gas Natural Comprimido) se instaló en el país su demanda ha ido en aumento, si bien en principio se lo identificó como el combustible usado por los taxis o remises, esa tendencia se revirtió. Esto se evidencia en los talleres que dedican a trabajar en la instalación de los equipos a los cuales hoy llegan incluso autos de alta gama para realizar la conversión de su sistema de nafta a GNC. “Los autos de alta gama se están convirtiendo entre ellos podemos mencionar camionetas, autos chicos también”, confirmó Barbotti que atribuyo este cambio a la gran expansión que sufrió la ciudad y a la necesidad que tienen muchas personas de viajar grandes distancias a diario para llegar a su trabajo. A pesar de que la gama es amplia y fueron calificados por el titular como modelos relativamente nuevos, entre ellos se destacaban autos como Honda Civic, Suran e incluso una camioneta Ford Ranger. Por su parte, Carlos Schnneider encargado de la sucursal local de Oyrsa GNC, coincidió con los datos brindados por su colega. Al momento de dialogar con Diario UNO, en el taller que Schnneider encabeza cuatro autos cero kilometros esperaban su turno para la instalación del equipo de gas natural. El factor determinante para llevar adelante este cambio es el económico, tanto en costo como rendición. Hay que recalcar que en la actualidad un litro de nafta ronda entre los $14.80 a $15, mientras que el metro cúbico de gas no llega a los $5. “Eso nos permite achicar los gastos en el combustible en un 70%, por eso tenemos tanta demanda en estos momentos”,aseguró el titular de la firma Barbotti GNC al momento de enumerar las ventajas que brinda a los usuarios el convertir su coche de un sistema a otro. En este sentido, Schnneider volvió a coincidir con su colega al destacar que si bien la decisión es importante por la inversión que se debe realizar para equipar el auto, el usuario ahorrará cada $10 unos $6,50 en comparación con el costo de la nafta. Barbotti aseguró que a pesar de que la demanda se mostraba sostenida desde el 2013, en la actualidad esta mermó como consecuencia de la poca renovación que sufrió el mercado automotor durante el 2014. En su caso la empresa que dirige mantiene un promedio de colocación de equipos que rondan entre los 50 a 60 por mes. Y atribuyó esta tendencia al fuerte saltó que tuvo la nafta en los últimos meses. Desde Oyrsa sostuvieron que desde julio a noviembre del 2014 los niveles de trabajo se normalizaron, mientras que durante las vacaciones este se retrajo. Mientras que marzo se perfila para ser un momento de repunte. “Nosotros tratamos mucho con los sectores medios, cuando este empieza a sentir los efectos de la crisis y le cuesta pagar la nafta sale a buscar el GNC. Por eso en el 2002 y 2003 trabajamos tanto”, explicó Schnneider. La decisión Equipar el automóvil con un equipo de estas características demanda una inversión importante. Hoy los sistemas que se instalan y comercializan son llamados de quinta generación y pueden instalarse en modelos que vayan desde el año 2010 en adelante. Un tubo de 14.5 metros cúbicos ronda los $17 mil pesos, mientras que uno de 10 metros cúbicos está en unos $15400. “Es una inversión importante, por lo tanto es una decisión que se piensa. Sin embargo se recupera rápido, porque haciendo 1500 Km. mensuales, el costo se recupera el dinero que invirtió”, calculó el representante de Oyrsa. La instalación demanda unas ocho horas de trabajo hombre, por lo cual el coche en un día y medio está listo para circular con el nuevo combustible. “Hoy tenemos equipos que no generan fallas en el auto. Antes se trabajaba con equipos más elementales que podían generar algún tipo de inconveniente, pero esto cambió y ya no provocan problemas”, destacó Barbotti y agregó que a nivel seguridad los sistemas siempre fueron confiables mas ahora que desde el 2006 cuentan con sistemas triple de control de fuga. El titular de la firma que lleva su apellido, recalcó que los equipos que acompañan los desarrollos de los sistemas de combustible de cada auto, se piensan bajo la consigna de poder cuidar el medio ambiente. “Las ciudades se saturan de autos nafteros y gasoleros, y la preocupación que tiene el mundo es la poder conservar el aire en sus condiciones lo más sanas posibles. Para esto cada vez se hacen mas complejos los sistemas de inyección de los autos”, valoró Barbotti. El crecimiento de la demanda del GNC también se evidencia en la cantidad de estaciones de servicio que comenzaron a abastecer a los usuarios de este combustible, según indica el listado de Enargas, se contabilizan un total de 13 comercios que proveen a los automovilistas de Santa Fe.
Fuente: Diario Uno
