Nomofobia – Lo padece la mitad de la población mundial

Cuando nos quedamos sin batería después de pasar todo el día fuera de casa, y una sensación de ansiedad nos invade y nos hace desear intensamente el momento en que volvamos a cargar la batería del celular , hablamos de un caso claro de nomofobia.
Si somos presas de la desesperación al darnos cuenta a medio camino del trabajo de que hemos olvidado el teléfono en casa y de que en el transcurso de esa escasa media hora han podido contactarnos un gran número de personas, hablamos también de esta novedosa enfermedad, hasta ahora no declarada.
La nomofobia es el miedo irracional a estar sin teléfono móvil. El término proviene del anglicismo “nomophobia” (“no-mobile-phone-phobia”). La dependencia al dispositivo electrónico genera una infundada sensación de incomunicación en el usuario cuando este no puede disponer de él, bien porque lo haya dejado olvidado en casa, bien porque se haya agotado su batería o esté fuera de cobertura.
Los jóvenes, principales víctimas de la nomofobia
Son los más vulnerables a esta “móvildependencia” exagerada, y así lo han demostrado los primeros trabajos que se han realizado sobre el tema, en particular en Reino Unido y en España, países donde se está investigando este nuevo fenómeno con más intensidad. Según un estudio de la firma OnePoll basándose en una encuesta realizada a mil personas, el 66% de la población británica padece ya de nomofobia, siendo un dato altamente preocupante por su masividad. En España se estima que el 8% de los estudiantes universitarios también la padecen.
¿Qué consecuencias negativas tiene la nomofobia?
Ante la lejanía a su teléfono móvil por cualquier circunstancia, las personas que padecen de nomofobia manifiestan síntomas marcados de enfado, ansiedad, inquietud, negación, sentimiento de culpa, ocultación o minimización del problema, malestar general y problemas de autoestima, aunque no todos se manifiestan a la vez ni con igual intensidad, lógicamente.
Si bien para muchos puede ser complicado en la era de las comunicaciones y la dinámica social y laboral actual no caer en un círculo de “móvildependencia”, sí debemos estar consientes y atentos a los síntomas de este nuevo trastorno del siglo XXI que es la nomofobia, de la que seguramente escucharemos hablar cada vez con más frecuencia en los medios de comunicación.
Según las estadísticas, los usuarios de smartphones consultan sus teléfonos una media de 34 veces al día.