No todos los frentes son iguales – Diferencia de modelos

El estilo kirchnerista se caracteriza por apuntalar con recursos oficiales a la propia tropa y denostar a aquellos que pertenecen a otros partidos. Si el Frente para la Victoria se impone en Santa Fe, los Intendendes radicales, socialistas y otros, no la pasarían demasiado bien.
Si en algo se diferencia el Frente Progresista Cívico y Social que gobierna la provincia de Santa Fe del “modelo” kirchnerista es en el trato ecuánime que tuvo el gobierno socialista hacia todos los municipios y comunas del territorio cualquiera sea su concepción política. De eso se quejaban el gobernador Bonfatti y el candidato a sucederlo Miguel Lifschitz en oportunidad de la visita de De Vido a Sunchales, achacando a la administración kircherista un trato poco equitativo en el reparto de fondos públicos comparado con otras provincias.
De Vido hizo de la caja una herramienta para disciplinar gobernadores, eso no es secreto para nadie. El mismo anuncio del Gasoducto Noreste que unirá las localidades santafesinas de Esperanza, Rafaela y Sunchales, sigue la “onda” de favorecer a la propia tropa, en este caso al candidato del Frente para la Victoria Omar Perotti. Bonfatti y Lifschitz no ignoran que la provincia de Santa Fe “liga” de rebote gracias a la campaña política enfocada a posicionar a Perotti ante los industriales de Santa Fe. Evidentemente la entrega de fondos va en dirección de los intendentes peronistas y no de la provincia. “El ministro de planificación siempre hace lo mismo en cada período electoral, desembarca en Santa Fe con fondos directos a intendentes afines”, dijo Lifschitz.
Ese injusto manejo de los recursos por parte de la administración central que privó a Santa Fe de inversiones importantes es un sello negativo para el “modelo” kirchnerista, contra el cual tendrá que pelear Perotti. Los santafesinos no olvidan que hay provincias como Chaco o San Juan que recibieron 40.000 viviendas cada una. En varias ciudades del país toda obra importante fue financiada por el gobierno nacional excepto en Santa Fe donde la mayoría de las obras se hicieron con recursos de los santafesinos.
El Frente Progresista Cívico y Social opone una administración transparente sin la cual jamás se hubiesen realizado las obras que se hicieron en salud, educación y viviendas. “Santa Fe no tuvo en los últimos años una sola vivienda entregada por el gobierno nacional”, recordó Bonfatti. Esa discriminación, que los vecinos de la provincia conocen muy bien, es un castigo al que fue sometida la provincia por no ser vertical al kirchnerismo. No es ese el estilo del Frente Cívico, no entra en las convicciones de sus militantes, condenar a ciudad o pueblo alguno al olvido por el solo hecho de alinerarlo con el gobierno de turno. Si los santafesinos buscaban un detalle para diferenciar a un Frente del otro, ahí lo tienen.