Las últimas cifras oficiales reflejan que la actividad mantiene un sostenido ritmo de recuperación tras el golpe más duro de la pandemia.
Si esta tendencia se profundiza, en el 2021 la actividad podría crecer por encima del 6%, y así recuperar más de la mitad de la caída sufrida este año, que el Presupuesto estima en 12,1%.
En el equipo económico explican que la mejora detectada en la comparación mes a mes hubiese sido aún mayor si una de las terminales automotrices no se veía obligada a hacer una parada técnica para adecuar sus sistemas a la fabricación de un nuevo modelo.

Cerca de Martín Guzmán confían en que la vacunación contra el Covid durante el verano será el empujón que falta y así “darlo vuelta” en el 2021, para utilizar un término acorde al fútbol que el ministro de Economía practica cada vez que la gestión le da algún respiro.
Con capacidad instalada ociosa lista para ser puesta en marcha, un dólar más barato en el mundo, China demandando commodities y la industria brasileña en recuperación, se abre un espacio para una perspectiva positiva.

Hay dos ruidos: hasta dónde la escasez hídrica hará caer la siembra de soja -se prevén unos 17 millones de hectáreas- y si se logrará antes de fin de año solucionar el paro en los puertos de granos que ya lleva casi tres semanas.
La oleaginosa marcha firme hacia la zona de los u$ s 470 y eso podría anticipar una muy buena entrada de divisas para mantener una “economía tranquila” en el año electoral
Las tasas de interés bajas harían el resto del trabajo, y entonces la Argentina solo debería evitar errores groseros de política macroeconómica para aprovechar la bonanza.A la hora de analizar los números, hay motivos para mantener una expectativa favorable.
En el segundo trimestre, el período en el que impactaron más duro las medidas de aislamiento social, la actividad llegó a caer casi 20%.
¿Cuánto de ese rebote se traducirá en una mejora de los dramáticos indicadores sociales que elevan la pobreza por encima del 40%?.
En el Gobierno prefieren no hacer pronósticos, pero algunos ya se animan a destacar el viento de cola que soplará a favor de la Argentina en 2021 también como factor de reducción sostenida de la pobreza.
