Mortandad de peces: qué demostraron los análisis sobre el río Salado?

Los primeros días del mes de diciembre se registró un fenómeno que preocupó a todos: la muerte de miles de peces que aparecieron flotando en el lecho del río. El gobierno envió muestras para análisis que fueron hecho por la Facultad de de Ingeniería Química de la Universidad Nacional del Litoral.

Como conclusión de los muestreos se evidencia que “los valores de los análisis de agua se encuentran dentro de lo establecido por la Ley Nº 24.051 de Residuos Peligrosos y su decreto reglamentario Nº 831/93, así como de los Niveles Guía Nacionales de Calidad de Aguas Ambiente y Calidad de agua ambiente para protección de la biota acuática, sugeridos por la Subsecretaría de Recursos Hídricos de la Nación”.

Los análisis arrojaron resultados de marcada toxicidad en el agua, sin embargo la hipótesis que explica semejante fenómeno es la hipoxia

La hipótesis más plausible para explicar la mortandad en análisis un proceso de hipoxia marcada, producto del ingreso al río Salado de agua de lluvia, en fechas próxima al 15 de noviembre, que con el aporte material alóctono incrementó el estrés en el sistema, potenciado luego por la gran cantidad de materia orgánica producto de la descomposición de los peces.

Las lluvias posteriores, re-suspendieron los ejemplares ya muertos y en proceso de descomposición, incrementado su desplazamiento aguas abajo”, continuó la información aportada por la Dirección mencionada.

Ciertos materiales alóctono (que no son propios del lugar) suelen ser beneficiosos para ciertas especies y letales para otras.

Es importante destacar también que, según informan desde la Dirección General de Manejo Sustentable de los Recursos Pesqueros, los niveles de agroquímicos y metales pesados detectados, relacionados principalmente a actividades antrópicas, están dentro de los valores históricos del río Salado y se ajustan a los parámetros nacionales e internacionales usualmente aplicables en la materia.