“Momo Sampler”, el noveno y último disco de estudio de Los Redondos, banda que lideraron el Indio Solari y Skay Beilinson entre 1976 y 2001 y que se convirtió en la más popular de la historia del rock argentino, cumple hoy 20 años.
Momo sampler no está entre los trabajos favoritos de los más fundamentalistas seguidores del grupo, pero sí es un álbum excepcional, fuera de lo común dentro de la discografía redonda, más allá de sentenciar el fin amargo del siglo XX para los ricoteros y de cerrar proféticamente con aquel verso de “una sombra chinesca que encandila a su muerte y se va…” (último verso del último track del último disco de Patricio Rey). Momo sampler es además la obra más experimental de los Redondos, la que más tiempo les llevó grabar (16 meses desde el inicio de la preproducción hasta la masterización final), la más conceptual (en sonido, lírica y arte gráfico).
En este álbum se puede escuchar que el trabajo se hizo por separado (el Indio por un lado; Skay por el otro) y no hubo encuentro colectivo en estudio con los músicos, más allá de las lógicas partes en las que se interpretó la composición y se hicieron las tomas de grabación.

El resultado del material, el último CD del grupo, es un compendio ecléctico, que atraviesa a lo largo de los 11 temas por géneros que -de a ratos- se alejan de lo estrictamente rockero y se internan en los efectos de los sintetizadores y máquinas de ritmo.
Aún cuando tanto el Indio Solari como Skay Beilinson declararon que el método de composición y armado de los temas en este CD “ya había sido adoptado en los dos discos anteriores (“Luzbelito” y “Último bondi a Finisterre”) es en “Momo Sampler” donde se advierte como nunca antes el carácter experimental del álbum. La placa muestra temas audaces como “Una piba con la remera de Greenpeace”, “La murga de los renegados” y “Sheriff”.

“Momo sampler” fue presentado en el Estadio Centenario de Montevideo, Uruguay los días 22 y 23 de abril de 2001 y en agosto el conjunto dio su último recital en el estadio Chateau Carreras (ahora Kempes) de la ciudad de Córdoba.
Curiosidades;
Solo uno de los temas que se armaron previamente, “La reina Momo” o también conocido como “La tomatita”, quedó afuera de la lista final (a pesar de que fue la primera que se mezcló), porque según el mismo Solari no llegó a cumplir con los estándares del álbum.
Entre otras rarezas, en “La murga de la virgencita” toca el chelista ruso Dimitri Rodnoy, “el único por fuera de la banda que tocó en el disco”, y según Aramberri “Pool, averno y papusa” es el único tema en la discografía de los Redondos que tiene un barrido de escobillas, “como se utiliza en el jazz”.
“En ‘Morta Punto Com’ también hay una batería muy particular, no tan Redondos”, continúa Aramberri. “Es una batería tocada con un hi hat en semicorchea, que por ahí aparece en temas como ‘Preso en mi ciudad’, pero no mucho más.
