En medio de la crisis económica, donde la alta inflación reduce fuerte el poder adquisitivo de los ingresos, un informe de la Cepal (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) y el Ministerio de Economía arrojó un dato preocupante de fines de 2022: el 54% de las familias recurrió a fuentes de financiamiento y, de ellas, el 64% se endeudó para sostener consumos cotidianos, como comida y medicamentos.
Más de la mitad de los hogares argentinos (el 53,4%) se endeuda de distintas formas y el 63,8% utiliza los préstamos solicitados para costear gastos en comida y medicamentos, un porcentaje que asciende al 65,4% en el caso de los hogares cuyo principal sostén son mujeres.
La Encuesta de Financiamientos y Medios de Pago se realizó entre octubre y noviembre del año pasado, con más de 3500 casos.
Según el relevamiento, el 46,6% de las personas no habían solicitado créditos o préstamos en el último mes, mientras que el 53,4% sí lo había hecho.
De ese porcentaje, el 30,8% había tomado préstamos formales (incluyen créditos bancarios o de financieras, de la Anses, tarjetas de crédito o el financiamiento otorgado por fintechs a través de aplicaciones móviles) e informales (incluyen los préstamos de familiares o amigos, el fiado en comercios, los préstamos de empleadores o prestamistas, entre otros), el 14,1%, solo préstamos informales y el 8,5%, solo créditos formales.
Si se toma la totalidad de los casos que optaron por recurrir a financiamiento forma o informal en promedio, el 64% lo destinó a la compra de comida y medicamentos.
De acuerdo con los resultados obtenidos en la encuesta se observó que, “en proporción, los hogares sostenidos por trabajadores/as formales solicitan menos financiamiento: el 46,1% de quienes se encuentran en la formalidad laboral solicitó algún tipo de financiamiento en el último mes, mientras, entre los/as trabajadores/as informales, esta cifra asciende al 63,7%, lo cual redunda en una brecha de 17,6%”.
