Fue el broche de dos jornadas que reunieron a más de 100 argentinos convocados por el Instituto de Diálogo Interreligioso.
La escena tuvo lugar en el salón del Palacio Apostólico del Vaticano y fue en el cierre del encuentro “De Jorge a Francisco de Argentina al mundo”, que se realizó allí entre el jueves y viernes.
La actividad fue organizada por el Instituto de Diálogo Interreligioso copresidido por el presbítero Guillermo Marcó, el rabino Daniel Goldman y el profesor Omar Abboud.
“Les agradezco los esfuerzos y les pido que recen por mí, cada cual en su idioma y en sus gestos, lo necesito”, dijo Francisco en el discurso que improvisó para la ocasión e hizo una referencia concreta a la Argentina: “Si los argentinos no rezamos los unos por los otros, estamos fritos.”
En ese momento pidió que en silencio cada uno rezara un minuto “por sus hermanos y hermanas”.
