Lección de cine; reeditan con tecnologia 4K “El padrino” de Francis Ford Coppola.

El Padrino es una saga de tres partes que narra la vida ficticia de Michael Corleone, un padrino de la mafia italo americana, que trata de legitimar su imperio criminal. Esas tres películas ganaron, en conjunto, nueve premios Oscar y recaudaron más de 1100 millones de dólares.

Dirigida por Francis Ford Coppola, escrita por Mario Puzo y protagonizada por Al Pacino, la tercer y ultima parte de “El padrino”, se estreno en 1990.

Este mes, esa película tendrá un nuevo estreno en el cine y en los hogares. Para esta ocasión, Coppola rebautizó el film como El Padrino de Mario Puzo, epílogo: la muerte de Michael Corleone.

Buenos muchachos; Pacino y Coppola 30 años después del estreno original del film.

El nuevo nombre rinde homenaje a Puzo, su “padrino” coguionista y autor de la novela original, e incluye el título que originalmente pensaron para la película que se convirtió en la parte III. El director cambió el principio y el final, e hizo alteraciones a lo largo de toda la película para aclarar la narración que siempre creyó que giraba en torno a la mortalidad y la redención.

La familia unida; la historia per se nunca tuvo un final muy claro, sin embargo esta película viene a mejorar la posición del film.

La historia de esta película es tan arrolladora y dramática como los relatos tan contados que hay detrás de la creación de sus dos ilustres predecesoras, llenos de conflicto, perseverancia y cambios decisivos de última hora. Es una leyenda que aparentemente terminó con un resultado fatalmente defectuoso, pero ahora tiene un nuevo capítulo no contado que podría mejorar la posición de la película final en una de las franquicias más influyentes de todos los tiempos.

Afiche original de la película, estrenada en marzo de 1990.

La historia personal de Coppola es, por supuesto, inseparable de la historia de la película, y para el director hay más en juego que recuperar su película de la reputación empañada que sintió que nunca mereció. A los 81 años, todavía se esfuerza por demostrar su vitalidad como cineasta y reconectar con la energía rebelde que impregnó la realización de los dos primeros “padrinos”.

“The Godfather lll”