El relevamiento pediátrico nutricional, realizado por la Fundación CONIN, en el norte de la ciudad de Santa Fe, arrojó como resultado que los niños y las niñas sufren desnutrición aguda o crónica.
Con poco más de 100 niños de entre 0 y 10 años de este sector de la ciudad de Santa Fe, el relevamiento le pone números a la demanda alimentaria ,que estalló desde el principio de la pandemia en sectores empobrecidos.
Del total, el 65% de los chicos atendidos padece distintos grados de desnutrición crónica, el 15% sufre desnutrición aguda y apenas el 20% se encuentra correctamente alimentado como para garantizar su desarrollo físico y cerebral adecuado.
Esta falta de nutrientes de calidad no solo frena el crecimiento, “sino que también impide que el cerebro de los chicos genere las conexiones neuronales necesarias para favorecer sus habilidades cognitivas”.
En el 15% de los niños atendidos en la Unidad Móvil de Conin, los profesionales detectaron desnutrición aguda. Es decir que no solo dejaron de crecer en altura, sino que además “tienen un peso que está por debajo de los promedios para su edad”.
El objetivo de estos trabajos apunta a detectar chicos con distintos grados de desnutrición, para que reciban la atención que necesitan en las sedes de Conin o en el sistema público de salud.
Conin es una organización sin fines de lucro que desde 1993 lucha contra la desnutrición infantil en la Argentina y desde 2010 trabaja en la ciudad de Santa Fe.
