El Gobierno puso en marcha un plan para que las distribuidoras de energía eléctrica se pongan al día con las deudas que mantienen con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico (Cammesa) tras las restricciones y normativas que se aplicaron a partir de la pandemia de coronavirus.

También se determinó un régimen especial de créditos para aquellas distribuidoras, administraciones o empresas provinciales distribuidoras de energía eléctrica que, al 30 de setiembre de 2020, no tengan deuda o su nivel sea considerada dentro de valores razonables con Cammesa.
La deuda de las distribuidoras con Cammesa, de acuerdo con su último informe de cobranza, alcanza los $ 142.000 millones, y las cifras mayores corresponden a las distribuidoras del área metropolitana Edesur, con $ 20.800 millones; y Edenor, con $ 18.000 millones.
Le siguen la Empresa Provincial de Energía (EPE) de Santa Fe, con $15.356 millones.
La decisión de ordenar el mercado eléctrico se oficializó un día después de que el Ente Nacional Regulador de la Electricidad (ENRE) anunciara el inicio del proceso de análisis, discusión y determinación de una nueva tarifa residencial, industrial y comercial de la energía eléctrica.
