El 16 de abril de 1582 el conquistador sevillano Don Hernando de Lerma anunciaba oficialmente la fundación de la ciudad de San Felipe del Valle de Lerma.
Enviado por el virrey Toledo, fue finalmente de Lerma quien logró darle vida a la que ciudad a la que si bien originalmente bautizó como San Felipe del Valle de Lerma, con el correr de los años, su nombre cambió por el de Ciudad de Salta, tal cual se la conoce actualmente.
Si bien existen varias versiones sobre el origen de su nombre que hablan desde que podría devenir de los tagaretes (canal o cauce natural de agua), de los pantanos y de los zanjones que por entonces abundaban en el valle y a los cuales había que saltarlos para poder atravesarlos. Lo cierto es que su denominación se debe al nombre de una comunidad aborigen que habitó el territorio de la actual capital salteña.

Entre las principales personalidades que ese histórico 16 de abril de 1582 asistieron a la ceremonia de la fundación de la ciudad se encontraba el obispo Fray Francisco de Victoria, responsable del envío de dos imágenes religiosas desde España.
De esa manera, dio comienzo la historia del Milagro en Salta, ya que el Señor del Milagro es el patrono de Salta.
