La accidentada escena que gestó “La mejor foto de la historia del rock”

A finales de los años 70, el Reino Unido estaba atravesado por una oleada de desilusiones, pobreza, una economía imposible de sostener, huelgas de trabajadores mineros y una juventud cansada de quedarse callada cuando parecía que no tenía futuro.

Como en todos las épocas, la música era el fiel reflejo o -en todo caso la consecuencia- de una sociedad en crisis y la llama del punk empezó a tomar fuerza: encendió a la sociedad con los Sex Pistols, y ya en 1979, su estilo de shock, sangre y botellazos en escena se había acabado.

El 21 de septiembre de 1979, The Clash se presentaba en un concierto en el Palladium de Nueva York. Paul Simonon se desplazaba sobre el escenario enardecido, con su bajo Fender Precision, mientras se acercaba a uno de los laterales, comenzó a azotarlo contra el suelo eufóricamente.

El barrio ingles; The Clash en una Inglaterra sumida en depresión económica y social, crean un disco fundamental, nace “London Calling”.

En ese instante los planetas enfervorizados del punk se alinearon como en una mágica coincidencia: al costado del escenario se encontraba Pennie Smith, la fotógrafa del rock, con su cámara Pentax ESII y cuando Paul empezó golpear el instrumento contra el suelo, ella tuvo la osadía de disparar su cámara una y otra vez, capturando así la espectacular imagen que la revista Q llamó “The Greatest Rock and Roll Photograph”.

La importancia de este disco (London Calling) es fundamental; la Rolling Stone lo colocó en el numero 8 en la lista de los 500 mejores álbumes de todos los tiempos. Además, en 1980, Billboard, lo calificó como el mejor del año.

Desde finales de los 60, Pennie se consolidó como una de las fotógrafas más reconocidas del mundo de la música. Muestras de su arte.