El ácido hialurónico es un producto que no se produce en Latinoamérica, son los chinos los grandes hacedores, con un 60% del mercado, y luego los siguen los americanos y los europeos.
Es el componente clave para todo el negocio de la cosmética, la estética e incluso se usa para la farmacéutica. Una de las razones más potentes por las cuales en esta zona del mundo no se produce, es por el alto costo de purificación que requiere y es por eso que dos investigadores del Conicet se pusieron a trabajar para lograr bajarle el costo de la producción.
Como resultado, hoy hacen en Rosario ácido hialurónico con un costo diez veces menor que en el resto del planeta.
El científico es Sebastián Cerminati y su socio es Juan Diego All, quienes hacen más de un año trabajan juntos en la potencialidad de este proyecto.
Simplificando el proceso, lo que ellos hacen en las instalaciones del Conicet en Mitre al 1900 es crear una plataforma con microorganismos que modifican genéticamente generándoles las condiciones para que pueda crecer: unen una bacteria, una fuente de carbono y sales y a partir de allí se inicia el proceso en cilindros hasta llegar a la obtención del ácido hialurónico.
