Los supermercados de todo el país deberán exponer sus productos a la venta según lo establecido por la nueva Ley de Góndolas, que el Congreso sancionó el año pasado y busca que en los comercios haya una oferta más variada de marcas y precios.
La normativa alcanza a todos aquellos establecimientos que tengan una superficie superior a 800 metros cuadrados.
Entre otros puntos, a partir de ahora los artículos de menor precio “deberán encontrarse a una altura equidistante entre el primero y el último estante”.
Los supermercados tendrán que contar con un mínimo de cinco proveedores para cada categoría de producto (la marca propia de cada cadena contará como proveedor) y el 25% del espacio en los anaqueles estará reservado para las micro y pequeñas empresas, mientras que otro 5% será reservado para firmas de la denominada “economía popular”.
