Los usuarios de electricidad que perderán los subsidios por ser considerados del grupo familiar uno, por ser de ingresos altos o por no haberse anotado en el Registro de Acceso a los Subsidios de Energía (RASE) para pedir los subsidios, tendrán incrementos en torno al 30 por ciento en sus tarifas.
La suba impactará también en usuarios que cuenten con un consumo mayor a los 300 kwh por mes, aunque sólo para las unidades por encima de ese nivel de demanda.
En febrero tambien comienza a regir la nueva metodología de ajuste de prepagas definida por el gobierno a fines de 2022, luego de que cierren el año con aumentos autorizados de 113,4 por ciento, 18 puntos porcentuales por encima de la inflación general.
Las licenciatarias de servicios de telefonía móvil, de Internet, telefonía fija, cable y televisión satelital podrán aplicar a partir del primero de febrero una nueva suba de hasta 9,8 por ciento. En abril tendrán otro aumento, de 7,8 por ciento.
Según el esquema de aumento de los precios de la nafta y el gasoil acordado entre el gobierno y las empresas YPF, Shell, Axion y Puma a través del programa Precios Justos en noviembre, los combustibles tendrán un incremento de 4 por ciento durante febrero y otra suba de 3,8 por ciento en marzo para completar el esquema de 17 por ciento fraccionado en cuatro meses.
El precio del litro de nafta súper en la Ciudad de Buenos Aires pasará a costar alrededor de 165 pesos, mientras que el gasoil valdrá 177 pesos.
