La Unión Europea (UE) confirmó la reapertura para el ingreso de los cítricos argentinos, interrumpida por el bloque en agosto del año pasado, luego de que detectaran en un cargamento de limones algunos casos de la enfermedad denominada “mancha negra”.
La UE consideró en aquel momento que esas “intercepciones recurrentes demuestran que las salvaguardas fitosanitarias actualmente vigentes en la Argentina son insuficientes para prevenir la introducción de la plaga especificada en la Unión”.
En aquel momento, no existió el aval científico de las pruebas de laboratorio y se observó en cambio “un problema más comercial que realmente sanitario”, como se vio ante los reclamos de productores españoles.
Al momento de la prohibición ya se habían realizado más del 80% de las exportaciones de limones hacia la UE y cerca del 50% de los embarques estipulados de naranjas.
