Un equipo de investigadores de la Facultad de Veterinaria de la Universidad Nacional del Litoral (UNL) hace su aporte para el desarrollo de uno de los principales objetivos de la ciencia en el marco de la pandemia por el coronavirus: la fabricación de la vacuna nacional Sputnik Vida.
Sus tareas cotidianas se desarrollan en el Centro de Medicina Comparada (CMC), perteneciente a la UNL y al Conicet, donde desde hace más de un mes se llevan adelante pruebas de validación de la vacuna que se fabrica en el país.
Esto se desarrolla a través del convenio entre el Fondo Ruso de Inversión Directa (Rdif) y laboratorio nacional Richmond.
El Centro de Medicina Comparada pertenece a la Facultad de Veterinaria y lleva más de dos décadas desarrollando investigaciones para mejorar la salud animal y humana, a través del desarrollo de modelos experimentales y estudios biológicos de alta complejidad que son necesarios para el perfeccionamiento de productos y procedimientos biomédicos.
Hugo Ortega, vicedecano de la facultad, quien está a cargo del centro de investigaciones, afirma que “es el único en el país con acreditaciones internacionales para evaluar fármacos, y elabora al año más de 150 protocolos de supervisión”

“Llegamos a ser parte del desarrollo de la vacuna porque tenemos más de 25 años de investigación preclínica y en desarrollo de medicamentos”, dice con orgullo el vicedecano de Veterinaria, y destaca que el CMC es “el único centro en todo el país que cuenta con las acreditaciones necesarias a nivel nacional e internacional para evaluar fármacos”.
Según Ortega, “Este tipo de pedidos, como el de Richmond, entran todos los días. De hecho, llevamos años trabajando con este laboratorio”.
Algunos de esos desarrollos, los impulsan junto a la Fundación Instituto Leloir y el Conicet, cuyos resultados ya indujeron una respuesta inmune muy potente en laboratorio y que ahora, a partir de un acuerdo con la compañía biotecnológica Vaxinz (Estados Unidos), se busca escalar la producción y desarrollar ensayos clínicos.
