Durante mucho tiempo, se afirmó que la música potenciaba la creatividad de las personas. Sin embargo, un reciente estudio acaba de probar lo contrario: escuchar música mientras hacemos otras cosas, como trabajar, estudiar, o dibujar, entre otras actividades, reduce nuestra capacidad de concentración y nuestra habilidad para resolver problemas.
Una prueba de cuán arraigada está en nosotros la costumbre de escuchar música mientras que hacemos otras actividades, es la cantidad de listas de reproducción de Spotify con títulos como “Música para estudiar” “Canciones para escuchar mientras trabajás”, “Sonidos para concentrarse”, entre otros.

Según explican en el estudio, la música podría ser una distracción, o incluso bloquear uno de los procesos mentales que se dan al intentar resolver un obstáculo, que es su evaluación y el análisis de soluciones.
Sin embargo, en la segunda etapa, llamada de “incubación” -en la que la mente intenta buscar soluciones de manera inconsciente- la música serviría para tomarnos un descanso, o dejar a la mente “divagar”.
Esto sería beneficioso, ya que enfocarse demasiado en el obstáculo hace más difícil al cerebro la tarea de proponer ideas diferentes o nuevas.
