Emergencia climática; en 5 décadas se perdieron el 35% de los humedales a nivel global

En los dos últimos años, tanto por la bajante del Paraná como por las quemas en vastas zonas del Delta, la urgencia por el cuidado de los humedales irrumpió en el debate social como nunca antes.

Las pérdidas de biodiversidad están especialmente vinculadas al cambio de uso de la tierra, y se prevé que estas pérdidas sigan aumentando.

Las investigaciones más recientes identificaron tres grandes factores de agresión a estos ecosistemas: los cambios en el uso de la tierra (la agricultura y ganadería), los efectos secundarios de la contaminación y los impactos del cambio climático.

La expansión agrícola y ganadera es la forma de cambio de uso de la tierra más extendida: más de un tercio de la superficie terrestre se utiliza para el cultivo o la ganadería.

Los humedales son un refugio para la fauna y los peces; Jaaukanigás es uno de los tres humedales de importancia internacional que hay en la provincia de Santa Fe.

En los ecosistemas de agua dulce, como el sistema de humedales Paraguay-Paraná, estos cambios generan amenazas graves.

La provincia de Santa Fe tiene tres humedales de rango internacional: Jaaukanigás en el extremo noreste, Delta e Islas del Paraná a la altura de Puerto Gaboto y las lagunas de Melincué en el sur.

Los humedales llevan mucho tiempo prestando servicios ecosistémicos a la humanidad, pero el reconocimiento de la magnitud de estos beneficios y del coste de su pérdida o degradación es relativamente reciente