Una porción de la camarilla política identifica a la UCR local con Fascendini. Para esa gente decir UCR es decir Fascendini. Son los que se molestan cuando a Fascendini le va bien.
Para los radicales de nuestra ciudad, el notable triunfo de su máximo referente, Carlos Fascendini en la Provincia, mitigó casi por completo el resultado de Cammisi a nivel local.
La pérdida de la elección por la Intendencia, en realidad, se redujo a nivel de anécdota, fue como perder apenas un clásico de barrio. Lo otro, en cambio, la conquista de la Vice Gobernación, tiene otro nivel, el Vice radical adquiere una dimensión extraordinaria: ¿para qué preocuparse, entonces, porque se perdió un picado en el potrero de la esquina, si nuestro equipo ganó la copa Libertadores?.
Otro cantar son las circunstancias en las que el Frente Cívico coronó su victoria. Cuando todo el coro opositor (incluso los justicialistas locales) desbordaban de felicidad porque Del Sel parecía seguro ganador, la explosiva irrupción de los festejos de Socialistas y radicales llegó casi en tiempo de descuento y les aguó la fiesta a todos aquellos que hubieran dado lo que no tenían con tal de que Fascendini fracasara. Un gol en el ocaso del partido dio vuelta el resultado, suele pasar.
No es secreto para nadie que en nuestra ciudad existe un grupo duro de militantes “antifacha” que no le perdonan al ex Intendente el hecho de haber transformado la ciudad y la extraña virtud de reinventarse cada vez haciéndose inalcanzable por algunos que hasta ahora han quedado siempre rezagados. El Senador Pirola invirtió una buena porción de los billetes del “fondo para fortalecimiento de las instituciones”, en “convencer” al electorado a votar en positivo, o sea a “él” mismo, a Meiners y de rebote a cualquiera menos a Fascendini. El Senador sarmientino no le perdona al vice gobernador electo, los golpes que le ha propinado a su autoestima.
Fascendini incluso perdiendo lo superó siempre y ahora, ni que hablar, porque manejará la Cámara de Senadores.
Párrafo aparte para los medios locales que se encolumnaron con Pirola para atacar sin contemplaciones al Frente Cívico y Social. Medios que se autodefinen “independientes”, claro, animados por un fervor militante “desinteresado” que usaron al máximo su pobre imaginación para denostar a los que consideraban el enemigo con familia y todo. Ahora resulta que consiguieron un pobre resultado que los obligará a darse vuelta como una media cuando demanden avisos del gobierno provincial.
El proyecto doméstico triunfante que apoyaron, con Meiners-Gómez y la caja municipal no alcanza para subsistir, apenas los rehabilita en su repetida condición de “felpudo” comunal. Se gana y se pierde. Lo gracioso es leer o escuchar como levantan las banderas de la ética periodística con un caradurismo rayano en el ridículo, es como escuchar a Drácula alentando la fundación de un banco de sangre. Es lo que hay.
Lo triste es que una minoría local ha demostrado su preferencia por cualquier vice gobernador, incluso del PRO, antes que un vice esperancino. Tal vez porque se trataba de Fascendini.
Los peronistas se están frustrando, van a igualar al ex Intendente en el sillón municipal y ya se sabe que nunca van a dejar las obras que el radical dejó. Gas, cloacas, viviendas, pavimento, ITEC, parque, quedaron en la historia de la ciudad, lo único que hicieron los reemplazantes es administrar, con dudosa capacidad, lo realizado.
Hoy, los problemas serios que tiene Esperanza, quedan fuera del alcance del municipio, si la ciudad no recibe ayuda estará paralizada por cuatro años más. Esta remanida, aburrida, administración actual, con minoría en el Concejo, ya sabemos, no hará nada importante por sí misma, el protagonismo de un vice gobernador nuestro, entonces, será fundamental.
Sin duda el Frente Progresista es el que mejor resultado consiguió en los últimos comicios. Tiene por delante un protagonismo importante. En la ciudad, mayoría en el Concejo y en la Provincia el Vice Gobernador de su propio riñón. Ante esa realidad el clásico de barrio adverso se minimiza. Habría que remontarse a los tiempos del Gobernador Tessio para comparar semejante oportunidad para la ciudad.
