El stress y la falta de sueño atentan contra la sexualidad

El argentino habla mucho sobre sexo: se deslizan ironías, chistes, bromas, mensajes de doble sentido en torno a la sexualidad propia y ajena. Sin embargo, “hay un gran número de hombres que no puede unir el placer con el amor; y ésta es una de las causas fundamentales en torno a los destiempos tan comunes en muchas parejas”.

Los argentinos tenemos una triple moral: pensamos una cosa, decimos otra y hacemos otra muy distinta. “Nuestra hipocresía está determinada por el don del chamuyo; la infidelidad, en secreto, pero por todos sabida; y la creatividad para encontrarle una excusa o diagnóstico casero a cualquier disfunción”
El estrés y la ansiedad , los cuales son moneda corriente hoy en día, parecen ser una de las causas principales de tanta insatisfacción sexual.
La falta de descanso, un fenómeno muy común entre los argentinos, inhabilita a la persona, tanto varón como mujer, a cumplir con otras funciones familiares y laborales. Pero si algo sorprende a los profesionales de esta cuestión es la gran cantidad de respuestas, por parte de las personas, relacionando la falta de actividad sexual al cansancio.
Son cada día más frecuentes los problemas para conciliar el sueño o sostener el descanso cuando no dormimos. A consecuencia de esto, muchos hombres y mujeres creen “haber perdido el deseo y la pasión”, cuando en realidad lo que tienen es sueño. No duermen o no llegan a descansar por vivir super exigidos, ansiosos y obsesionados. Así es, con insomnio o desvelados, dudan de sí mismos o sospechan de sus parejas, al creer que se han convertido en seres des erotizados, asexuados, entre tantas otras patologías sexuales que pasan por loa cabeza.
Sin embargo, en muchos casos, quienes alegan tener deficiencias sexuales por estrés, son quienes encontraron la excusa perfecta para no hacerse cargo de tantos síntomas que se sostienen y se incrementan con el correr del tiempo.
Por eso es importante que, en caso de padecer algún temor o trastorno sexual, se consulte a un profesional capacitado para llegar a un diagnóstico certero y comenzar un tratamiento eficaz y acorde a cada individuo.

Otro de los problemas de esta época que atenta contra la plenitud sexual es el incremento en el consumo de alcohol y psicofármacos. Los sedantes, antidepresivos y ansiolíticos, la sobre ingesta de viagra certifica un nivel exagerado de expectativas y exigencias. Para muchos, la pastilla azul se convirtió en un amuleto.
Pese a esta tendencia de muchos de convertirse en “maratonistas sexuales de alto rendimiento”, a otros les resulta mucho más efectiva la idea de humanizar al “gran macho” o al “tigre que llevamos dentro”. En este sentido, los profesionales aconsejan: “en materia sexual, es mucho más prudente callar las virtudes y confesar los defectos. Más vale sorprender que decepcionar.
Con los años, los argentinos parecemos habernos convertido en una mezcla rara de Superman con Gardel: la potencia del superhéroe (de historieta, al fin) y la nostalgia de no poder volar. “El sexo de los argentinos se parece bastante al tango: sensual, pero vueltero, ardoroso aunque conflictivo y bastante machista”