Un informe de ONU Mujeres destaca los avances en la ampliación de derechos y reconoce la creciente violencia política contras las mujeres latinoamericanas.
La participación de las mujeres en la política y la creciente militancia feminista son dos hitos importantes para los feminismos de la región.
En el informe, “Mujeres Democracia y desigualdad de género en América Latina y el Caribe”, se destaca el aumento de la participación política femenina. A pesar de que los congresos están integrados mayoritariamente por hombres, América Latina y el Caribe está “a la cabeza del camino a la paridad en los parlamentos nacionales”.
En cifras, el documento de ONU Mujeres indica que la representación de mujeres en los congresos (cámara baja o legislativos de una sola cámara como sucede en Centroamérica) promedia un 33,8%.
Mientras que en América del Sur es de 28,9% y en América Central es de 29,26%.
La participación política se ve opacada por la violencia política y social contra las mujeres latinoamericanas.
Según el informe, existe actualmente una regresión conservadora que vino con un marcado “activismo social de los sectores más reaccionarios a la lucha contra la desigualdad de género y a las políticas de reconocimiento de los derechos de la diversidad sexual”.
“Esta reacción ha sido liderada por sectores conservadores de la Iglesia católica y, en particular, de las iglesias protestantes y neo-pentecostales, con vocación decididamente política”, reconoce el informe de ONU Mujeres.
Esta semana, como cada Día Internacional de la Mujer se evidencia el crecimiento de la militancia feminista y la fuerza que toman los reclamos de miles de mujeres sobre sus derechos.
