La secretaría de Energía autorizó este lunes un aumento inicial de 59% en el precio de la tonelada de biodiesel, que de $ 48.5333 en que estaba pasó a $ 77.300 inicialmente y subirá de modo escalonado hasta llegar en mayo a costar $ 92.558, completando así un incremento del 90,6%.
De esta forma, se trata de un aumento muy superior al de la inflación, que en 2020 fue cercano al 35% (aún falta el dato de diciembre del Indec), aunque tiene relación con el precio de la soja, principal insumo del biodiesel, cuyo precio internacional subió casi 40% en dólares y 96% en pesos.

El biodiesel, elaborado a partir de la soja, se usa en camiones, tractores y maquinaria agrícola, en tanto el bioetanol, que se produce a partir de caña de azúcar y de maíz, se mezcla con naftas y tiene a los autos como destino final.
Así, se descuenta que habrá un impacto en los precios al consumidor, que buscarán trasladar a los usuarios el precio que el Estado otorgó a los productores de biocombustibles, en un mercado muy regulado. El impacto final en surtidores rondaría entre 2,5 y 4 por ciento.
