Día Mundial de los Humedales: un enorme reservorio de biodiversidad en Santa Fe en crisis por las quemas

Un humedal es, por definición, un territorio marcado por la presencia o ausencia de agua, de manera alternada según pasa el tiempo. En Santa Fe, uno de los vectores principales en la configuración del paisaje es el río Paraná, a lo largo del cual se han referenciado dos de los tres sitios Ramsar provinciales: el Delta del Paraná (dentro del cuál hay, además, dos parques nacionales: el Predelta entrerriano, y el Islas de Santa Fe) y Jaaukanigás.

El Delta del Paraná está formado por humedales continentales de origen fluvial asociados a la llanura de inundación del río, en sus tramos medio e Inferior.

Según pasa el tiempo, los humedales pueden estar secos, como se vio el año pasado.

El territorio ha sido históricamente modelado por la dinámica fluvial, y las islas e islotes que lo componen cumplen importantes funciones ecológicas y de regulación hidrológica al actuar como esponjas regulando las inundaciones.

El sitio Ramsar Jaaukanigás (palabra de origen indígena que significa gente del agua) abarca un sector de la planicie de inundación del Paraná medio. Ríos, lagunas, madrejones, pastizales inundados estacionalmente, bosques ribereños e islas permiten la existencia de una muy variada vida acuática con alrededor de 300 especies ictícolas que son la clave de la economía regional.

Jaaukanigás es una palabra de origen indígena que significa “gente del agua”

Los humedales son grandes y muy eficientes controladores de inundaciones al funcionar como enormes esponjas que retienen los flujos de agua en épocas de creciente, y atesoran líquido en momentos de bajante. Son excelentes repositores de aguas subterráneas, y cumplen una importante función a la hora de estabilizar las costas y las barrancas.

Los humedales sirven también para retener y exportar sedimentos y nutrientes y pueden depurar aguas contaminadas gracias a su caudal y a la presencia de diferentes plantas acuáticas.

Los Humedales del norte santafesino y su lucha por permanecer a pesar de las inundaciones y desbordes del rio salado.

Finalmente, aportan una cuota importantísima a la hora de luchar contra el calentamiento global al ser sumideros de carbono en importancia igual o incluso mayor a la de los bosques y selvas.