El Día de San Patricio es una festividad de origen cristiano que se celebra anualmente el 17 de marzo para conmemorar la muerte de San Patricio de Irlanda, patrón de toda la isla ubicada al noroeste de la Europa continental.
San Patricio nació en Kilpatrick, un lugar próximo a Dumbarton, en Escocia, en el 372 y murió 90 años después, en el 462. Hijo de un matrimonio romano, fue secuestrado durante su adolescencia y trasladado a Irlanda, donde fue forzado a trabajar como esclavo cuidando rebaños.
Mientras estaba en cautiverio, el joven Patrick descubrió su fe en Jesucristo y se abrazó al catolicismo.

Como obispo, edificó cerca de 700 iglesias y ordenó a más de cinco mil sacerdotes.
Por eso es una fiesta nacional en la República de Irlanda y se celebra junto al Día Nacional de la Fundación de la República. Además, el brazo fuerte de este festejo que se extendió por el mundo se debe a la gran presencia católica en la isla.
En la nación constituyente británica de Irlanda del Norte, la fiesta es más que todo costumbrista. El Desfile del Día de San Patricio en Dublín, capital de la República de Irlanda, forma parte de un festival que dura cinco días.

En la Argentina, se celebra este día debido a la importante inmigración de origen irlandés y celta en nuestro país. Esta es la quinta comunidad irlandesa fuera de Irlanda.
Aproximadamente dos millones de argentinos se reconocen con orígenes irlandeses, aunque antes del inicio del siglo XX sus ancestros inmigraron como “ingleses”, ya que en esa época toda Irlanda estaba sometida al Reino Unido.
