Un día como hoy, pero de 1976, se produjo el último golpe de Estado en nuestro país y empezaba la época más oscura de la historia reciente.
El autodenominado “Proceso de Reorganización Nacional” dejó un daño a la democracia, que tardó mucho en ser reconstruida.
¿Qué era la figura del “desaparecidx”?
Durante la última dictadura militar el terror estatal tuvo como uno de sus principales mecanismos la desaparición sistemática de personas. Como suena, personas desaparecidas. No se conocía su paradero, no se podía hacer un duelo, no se sabía por dónde buscar.
Para aplicar su plan el terrorismo de Estado creó centros clandestinos de detención, tortura y exterminio a lo largo de todo el país. En ellos se disociaba a las personas de su identidad, encapuchándolos y asignándoles un número en lugar de su nombre, se las incomunicaba, y finalmente, en muchos casos, se las asesinaba.
Los militares no sólo se apropiaban de la vida de lxs desaparecidxs, sino que además lo hacían de su muerte al negarles un entierro y la verdad.
Segun los registros de La Comisión Nacional sobre la Desaparición de Personas, una comisión creada por el presidente Raúl Alfonsín el 15 de diciembre de 1983, son 30.000 los desaparecidxs que dejo la ultima disctadura civico militar.
