Sabemos que todos tenemos derecho al descanso y disfrute en tiempo de ocio. Pero muchas veces no se presentan las condiciones adecuadas para que esto suceda.
Es por ello, que es importante destacar la posibilidad de llevar adelante una planificación turística que tenga en cuenta a todos sus actores, involucrándolos en su diversidad, para lograr promover la igualdad y la inclusión mediante un turismo accesible.

Un turismo que trascienda, y que tenga como objetivo principal crear espacios turísticos integradores, es decir, desarrollados para que cada persona pueda disfrutarlos, bajo las mismas condiciones sin distinción alguna. Dejando de lado las diferencias y aceptando la diversidad.
Según la OMT (Organización Mundial del Turismo) el turismo accesible es “aquel que pretende facilitar el acceso de las personas con discapacidad a los servicios turísticos”

Para que ello suceda, se debe tener en cuenta que esta condición tiene que estar presente desde el momento que se piensa en un viaje, hasta que se ha concluido.
Solo creando conciencia sobre la importancia de trabajar en un turismo inclusivo, se desencadenarán decisiones y acciones en las que verdaderamente se logre una accesibilidad total.
