El encarecimiento de la ropa y los alimentos, cuya suba de precios se ubicó por encima de la inflación promedio en septiembre, impactó sobre los registros de indigencia y pobreza.
Así lo reflejan los datos oficiales difundidos hoy por el Indec, que indicó que el mes pasado una familia de cuatro integrantes (dos mayores y dos menores) necesitó $128.214 para no ser considerado pobre.
El número corresponde al valor de la canasta básica total (CBT), que comprende un conjunto de bienes y servicios elementales, que se incrementó un 7,1% con respecto al mes anterior (por encima del 6,2% de inflación del mes.
En términos absolutos, el valor de la canasta, que define el umbral estadístico de la pobreza, se encareció $8457
