El procedimiento que puso a salvo 132 obras de Florencio Molina Campos, uno de los artistas argentinos más populares y difundidos, fue realizado en San Antonio de Areco por el Instituto Cultural de la Provincia.
La intervención oficial es el final de varios años de disputas y entredichos, y en buena medida el resultado de intervención de la Fundación Molina Campos, en noviembre de 1979.
El interventor, Denis Turnes, puso el énfasis en recuperar siete obras que estaban en guarda en la Universidad Nacional de San Antonio de Areco y 125 que se encontraban en el Museo Gauchesco Ricardo Güiraldes.
La Fundación fue creada por la viuda del artista, Elvira Ponce, para preservar su patrimonio y tiene un museo dedicado en Moreno, donde se guardan 850 obras, calendarios, fotos, papeles y otros elementos.
Las piezas ahora esperan ser objeto de un inventario minucioso con detalle y análisis del estado de conservación.
