Contigiani: “nos gobierna una derecha sin proyecto de país”

Pone a Santa Fe como ejemplo de lo que el progresismo debería construir en el país. Y más que a su gobierno, señala a la convivencia social y política de los santafesinos.

Luis Contigiani ha optado por llevar adelante una campaña agotadora, en la que abundan los viajes por toda la Provincia. Además, no se desentiende de su cargo de ministro de la Producción y no pocas veces ambas actividades se confunden.

 Su proximidad con el gobernador Miguel Lifschitz lo identifica en los actos oficiales y también en el espectro político. Es el precandidato a diputado nacional opositor al macrismo que también critica al kirchnerismo, y que reclama para el progresismo, a nivel nacional, la construcción de una opción de poder. El modelo es Santa Fe.

 La lista que encabeza se completa en los primeros tres lugares con el radical Fabián Bastida y la socialista Alicia Ciciliani. Lleva el mismo nombre que la nómina que le permitió a Lifschitz ganar las elecciones en 2015: Adelante.

 La derecha argentina tiene una agenda que le es propia y que es distinta de la que se discutía hasta su llegada al poder. Lo que le reprocho es que sea una derecha que no le proponga un proyecto al país. Tanto se siente esa ausencia, tan evidente resulta la ausencia de un proyecto de país, que el macrismo me hace extrañar a las derechas del Siglo XX.

 Uno podía tener diferencias con Pellegrini, con Pinedo, con Raúl Prébisch, por citar a algunos, pero está claro que ellos tenían un proyecto de país. Lo tenían, de la A a la Z. Hoy no lo veo. Esta gestión, hablando de las verdades modernas a discutir, no le está proponiendo un proyecto al país.

 El gobierno nacional persiste en repetir errores, muestra ideas desactualizadas, ya superadas, como la teoría del derrame económico, desmentida por la realidad y por los teóricos más notables.

No funcionó en Estados Unidos, ni en Inglaterra, ni en otros países: suponer que bajando costos laborales, flexibilizando las leyes laborales se iba a generar ganancias extraordinarias en las empresas y que éstas así aumentarían su inversión productiva es falso, completamente falso. No hubo más inversión, no se expandió el capital productivo. Hubo -en cambio- mucha más timba financiera.

La historia argentina también lo demuestra. ¿Dónde terminó la ganancia extraordinaria que en los ‘90 permitieron la baja del costo laboral, aquellos salarios congelados, sin paritarias, y la caída de los impuestos? Sólo alentó la fuga de capitales. ¿Y qué hicimos? Nos endeudamos para cubrir esa fuga, haciendo un círculo vicioso y contrario al desarrollo argentino. la derecha, que ha fracasado, hoy ofrece lo mismo.

Las Pymes que tienen graves problemas de competitividad, sufrimos 32% de pobreza, no hubo una mejor estaticidad, la ley de entidades financieras que hoy permite que el negocio financiero sea el más rentable de la Argentina no se tocó, sigue y siguió por sobre el capital productivo.

 

 

 

 

 

 

Dice que como legislador, si le toca representar a los santafesinos en la Cámara de Diputados, “voy a presentar proyectos de ley sobre los temas que, de alguna forma, me han perseguido toda la vida”.

Menciona una ley de arrendamiento del suelo que defienda a los pequeños y medianos productores, a la sustentabilidad productiva del suelo e impulse la rotación de cultivos en defensa del futuro.

Otra de sus obsesiones es una ley de la lechería, que sea capaz de fundar una política pública nacional sobre el sector. Destaca que hay regulaciones que “las provincias no pueden imponer” y habla de la relación entre los tamberos, las empresas y el sector público provincial, como una instancia donde “siempre está pendiente poder fijar precios de garantías para la inversión” y quien falta es “el Estado Nacional”. Afirma que no debe ser naturalizada la idea de tomar al productor lechero como “la variable de ajuste” de la cadena de valor.

Sostiene que para que Santa Fe pueda “seguir bajo condiciones de desarrollo diferentes, con un clima de diálogo entre el empresariado, el Estado, y los trabajadores, deberá defenderse del centralismo”, y marca diferencias con otros candidatos.

Subraya que la “agenda del centralismo” se va a presentar con otros nombres. Advierte que se hablará de “armonización tributaria” para en realidad “quitarles recursos a las provincias” y vaticina que la reforma laboral será presentada como una “modernización” capaz de crear más oportunidades, “lo que ya fracasó en los ‘90”.

 Piensa que Santa Fe y las demás provincias de agro fuerte necesitan una ley de semillas que les permita a sus productores tener más capacidad de maniobra frente a los vaivenes del mercado. Y afirmó que “sería un grave error estratégico ponerse a las órdenes de las multinacionales”.

 Para el ministro de la Producción santafesino “el principal error del gobierno ha sido el económico. No se ha logrado bajar significativamente la inflación, el país no ha vuelto a crecer y se ha debilitado el mercado interno”, resume.

 Sostiene que el país ya pasó por la idea de financiarse con endeudamiento, de suponer que habría un derrame que provocará mejor calidad de vida en la población y que el mercado resolvería todos los problemas. Y recuerda, tomando distancia del gobierno actual y del anterior: “la última gran reforma del Estado fue en los ‘90 y su matriz no se ha podido revertir. Este gobierno no tiene interés en cambiarla y el gobierno anterior, más allá de alguna reivindicación discursiva, no lo hizo. No produjo cambios substanciales ¿O no tenemos 32% de pobreza? ¿O no vemos a las Pymes en una debilidad extrema?”, dispara en ambas direcciones.

 Lo que no debió hacer el macrismo es barrer con los intentos de industrialización mediante una apertura indiscriminada de las importaciones”, señaló.

“Soy de los que piensan que ya no hay un afuera y un adentro en los mercados nacionales; sí creo firmemente que los estados nacionales pueden fijarse políticas de administración de su comercio externo, y la Casa Rosada  se ocupa, siquiera, de tener una política de intercambio internacional”.(Fragmento de una nota publicada por el diario El Litoral)