El hallazgo fue realizado por investigadores del Centro de Estudios Parasitológicos y de Vectores en un arroyo bonaerense mientras estudiaban un pez cascarudo que no era propio de la zona.
Un pez conocido vulgarmente como “cascarudo” y un parásito del que no se tenía registro hasta el momento, lo bautizaron Diegoglossidium Maradonai, en homenaje al astro del fútbol argentino.
El descubrimiento fue en el arroyo Buñirigo, partido de Magdalena, mientras hacían tareas cotidianas de investigación. Aunque pertenecía a una familia de parásitos ya determinada, el género y la especie se desconocían.
La primera sorpresa para los científicos fue hallar el cascarudo, un pez nativo pero que se encuentra mayormente en el noreste argentino.
Sin embargo, su análisis resultó más novedoso: en los intestinos encontraron un parásito que tenía ventosas redondas y grandes, y un ovario compuesto por siete lóbulos.
Además, las formas del reproductor y la disposición de los vitelarios eran distintas a lo que se había registrado hasta el momento en otros géneros.
De ahora en más, si aparece una nueva especie de parásito perteneciente al mismo género, su nombre deberá ser Diegoglossidium.
