Esta enfermedad es la intolerancia permanente al gluten, conjunto de proteínas presentes en el trigo, avena, cebada y centeno (TACC) y productos derivados de estos cuatro cereales. Pueden tenerla tanto niños como adultos. En la actualidad, la incidencia es mayor en mujeres.
Las personas con celiaquía deben consumir de por vida productos libres de estos cereales y sus derivados. La importancia tener un diagnóstico precoz es que, si bien la celiaquía no se “cura”, la única manera de tratarla y evitar el deterioro de la salud es eliminar el consumo de gluten, que no sólo se ingiere en la alimentación, sino también a través de los productos de higiene personal y corporal.
En los celíacos, las vellosidades o “pelitos” que recubren el intestino delgado ,encargados de absorber los nutrientes que aportan los alimentos, se inflaman y atrofian por efecto del gluten, por lo tanto pierden su capacidad de absorción.
Con sólo excluir de la dieta el trigo, la avena, la cebada y el centeno, la persona puede tener una excelente calidad de vida. De lo contrario, a largo plazo, la celiaquía sin tratar puede derivar en enfermedades graves como linfomas, cáncer de esófago o faringe.
Si bien la enfermedad celíaca puede tener una muchos tipos de manifestaciones, las más frecuentes son la desnutrición, la panza hinchado y la anemia. Muchas veces estos síntomas no aparecen, pero sí surgen enfermedades asociadas como alteraciones del crecimiento en los chicos; raquitismo; esterilidad; osteoporosis; abortos a repetición; depresión; anorexia intensa y tumores.
Los casos de celiaquía registrados en hospitales dan cuenta de una mayor prevalencia entre las mujeres: casi el 80 por ciento del total, en una relación de dos mujeres por cada hombre, aunque no se sabe a qué se debe esta incidencia.
Cuando se detecta un caso se convoca a los familiares que se realicen el análisis inicial. La razón es que uno de cada 8 familiares de un celíaco también puede padecer esta patología.
En cuanto a las estadísticas globales, se estima que una de cada 100 personas puede sufrir esta enfermedad que es hereditaria, autoinmune y que debilita la capacidad del intestino para absorber los nutrientes en forma adecuada.
Natalí Verdaro
