3.000 operarios y materiales traidos de Alemania: Cómo se construyó el túnel subfluvial que une Paraná con Santa Fe

Hasta 1969, año de la inauguración del túnel subfluvial, el cruce entre Paraná y Santa Fe había que hacerlo en balsa.

Luego de que el Estado Nacional rechazara todas las peticiones para construir un puente colgante, ambas provincias acordaron sortear las trabas burocráticas eligiendo una modalidad poco ortodoxa.

Participaron más de 2 mil obreros. Lo construyó la empresa alemana Hochtief AG, que llegó a la Argentina con una ecosonda, un láser y una computadora. Tres elementos de ingeniería, muy avanzados para su época.

Fue necesario utilizar los materiales más avanzados para la época y trabajaron más de 3.000 operarios.

El túnel está conformado por 37 tubos de hormigón, de diez metros de diámetro, 65 metros de largo y 4.200 toneladas. Están unidos entre sí debajo de cuatro metros de arena, que no están en contacto con el agua.

Luego de una creciente en 1982, que despejó uno de los bancos de arena y el agua tocó uno de los tubos, se compraron dos mallas geotextiles que están adosadas con cemento al lecho y contienen la arena y la protegen de la corriente.

En su recorrido, el túnel tiene ventiladores y extractores que “chupan” el aire con unos ventiladores gigantes y a través de unas torres que están ubicadas en los extremos de cada salida del túnel, se ingresa aire puro por la ventilación que está al nivel de la calzada.

Por el túnel Uranga-Begnis cruzan más de 12 mil vehículos por día.

La obra, unica en su tipo por ser construido en el lecho de un río de llanura, tuvo un costo de 60 millones de dólares, demandó el trabajo de 3 mil personas y se cobró la vida de cuatro de ellas, durante los siete años que duro el proceso.

Se inauguró el 13 de diciembre de 1969, inicialmente con el nombre Hernandarias de Saavedra, en homenaje al primer gobernador del Río de la Plata de la época colonial. En 2001 pasó a llamarse Raúl Uranga – Carlos Sylvestre Begnis, los gobernadores de Entre Ríos y Santa Fe, respectivamente, que hicieron posible su concreción.

En la actualidad, el tunel subflubial es el cruce de unos 12 mil autos por día, durante las 24 horas y los 365 días del año.