11 de abril: Día mundial del Parkinson

La enfermedad de Parkinson es un trastorno neurodegenerativo crónico que conduce con el tiempo a una incapacidad progresiva, producido a consecuencia de la destrucción, por causas aún desconocidas, de las neuronas pigmentadas de la sustancia negra. Frecuentemente clasificada como un trastorno del movimiento, también desencadena alteraciones en la función cognitiva, en la expresión de las emociones y en la función autónoma.
Esta patología representa el segundo trastorno neurodegenerativo por su frecuencia, estando detrás de la enfermedad de Alzheimer.
En la actualidad, el diagnóstico está basado en la clínica, ya que no se ha identificado ningún marcador biológico de esta enfermedad.
Las causas del Parkinson pueden ser múltiples y todavía no son conocidas del todo. Factores genéticos, el envejecimiento acelerado, daño oxidativo o toxinas ambientales podrían colaborar.
Hay investigaciones que indican una relación entre el Parkinson y algunos pesticidas.
Manifestaciones clínicas:
El diagnóstico puede realizarse en aquellos individuos que presenten al menos 2 de 4 signos cardinales:
*Temblor en reposo.
*Hipertonía Muscular (rigidez muscular).
*Bradicinesia (lentitud en los movimientos voluntarios e involuntarios, pero principalmente dificultad para comenzar y terminarlos).
*Pérdida de reflejos posturales
El diagnóstico de ésta patología, que es generalmente clínico, puede llegar a revestir una gran complejidad. Esta dificultad es corriente que aparezca en los primeros estadios de la enfermedad, cuando los síntomas del paciente pueden ser atribuidos a otros trastornos.
No todos los síntomas aparecen en todos los pacientes y la evolución y progresión de la enfermedad es muy variable según los casos.
El tipo de temblor que aparece en pacientes con enfermedad de Parkinson consiste en una especie de agitación que aparece cuando el paciente está en reposo pero que disminuye cuando el paciente está realizando alguna actividad o durante el sueño.
La pérdida del equilibrio puede hacer que el paciente se caiga y producir lesiones. Esta dificultad y la pérdida de la capacidad de mantener la postura se ven afectadas principalmente en la marcha, al girar y al permanecer de pie. También al intentar levantarse o al inclinarse adelante.
La bradicinesia o lentitud en los movimientos hace que el paciente tenga que esforzar el doble para realizar sus tareas cotidianas porque se ven afectados, sobre todo, los movimientos de precisión como abrocharse los botones o escribir.
Como se trata de un trastorno progresivo los síntomas empeoran gradualmente con el tiempo. En general los síntomas se ven agravados por el estrés y las situaciones emocionales que causan ansiedad. Los síntomas suelen mejorar con el descanso, el sueño y se utilizan técnica de relajación o cualquier estrategia para controlar el estrés y la ansiedad
El tratamiento de la enfermedad de Parkinson consiste en mejorar, o al menos mantener o prolongar la funcionalidad del enfermo durante el mayor tiempo posible. En la actualidad, el tratamiento puede ser de tres tipos: farmacológico, quirúrgico y rehabilitador.
Globalmente, la incidencia anual del Parkinson es de dieciocho nuevos casos por cada cien mil habitantes, pero la alta esperanza de vida que suelen presentar los pacientes hace que la prevalencia de la enfermedad en la población sea cuantitativamente mayor que la incidencia, registrándose unos ciento sesenta y cuatro casos por cada cien mil habitantes.